Suscribete: Introduce tu E-mail y te enviaremos al correo las novedades

PROGRESIÓN PERSONAL

En todas las etapas scouts existe una progresión que va evolucionando y formándonos como personas. Las etapas de Integración, Participación y Animación coinciden con el proceso de evolución de cada scout dentro de la sección. En cada una de las etapas encontramos unos objetivos que corresponden a lo que esperamos del Scout de acuerdo con su progresión personal. 
Las tres etapas de progresión en Scouts se denominan Sendas:

LA SENDA DEL COMPROMISO (INTEGRACIÓN):


Supone la toma de contacto con los nuevos compañeros, metodología y circunstancias de la Sección. En ella se descubre la Sección, su simbología, tradiciones, forma de trabajo, etc., y se participa activamente de su dinámica. El Scout en esta etapa se integra de forma comprometida colaborando con su Patrulla y la Tropa Scout.

El interés principal es que se adapte a la vida de la Patrulla, que se convierta en un miembro más y empiece a tomar alguna responsabilidad.
La simbología del nudo de margarita, en su primera fase, responde a ese proceso por el cual el scout que acaba de llegar a la Patrulla ha de entrelazarse con sus compañeros  para acabar siendo arte de un mismo elemento.


LA SENDA DEL DESAFÍO (PARTICIPACIÓN)


Significa la mayor implicación real del chico/a en el trabajo por el progreso personal y colectivo. En ella, el Scout juega un papel más activo en el grupo, una vez realizados los aprendizajes previos y adquiridos los conocimientos básicos. El Scout participa de la vida de su Patrulla y de la Sección. Ha tomado su decisión voluntaria de trabajar dentro del Escultismo. En este período vamos a intentar que tome una actitud participativa y que aprenda una serie de técnicas nuevas de forma práctica.
El simbolismo del nudo de trébol expresa la interrelación y el trabajo compartido y participativo. Cada uno juega un papel en la construcción y sostenimiento de la Patrulla.






LA SENDA DE LA COLABORACIÓN (ANIMACIÓN)


Pretende que el scout se implique en la dinamización del grupo, poniendo en práctica los conocimientos, habilidades y actitudes adquiridas en las etapas anteriores. En ella, el Scout toma una mayor iniciativa y con su actitud de servicio contribuye a la buena marcha de la Sección. En esta etapa se especializa más aún en aquellas habilidades por las que se siente más atraído.
El simbolismo de la vuelta de escota, utilizada para unir cuerdas de diferente grosor, pretende plasmar esa situación en la que el Scout
con una mayor preparación y experiencia colabora en la integración y en facilitar y sostener el progreso de aquellos otros en etapas anteriores de progresión tal cual le ocurrió al mismo.